domingo, 29 de abril de 2007

La mano

Recuerdan aquello de “pon tu mano en la mano de aquel que te da la mano/pon tu mano en la mano de aquel que te dice ven”. Aquella cancioncilla de la época de mi confirmación (al final no pasé por el trance, afortunadamente) se ve que ha calado hondo en el corazón del candidato socialista. Ahora da una mano amistosa y con la otra atiza a (Has)Tamayo. Claro que éste le ha puesto condiciones: ¡jovencito, la mano mala guárdatela en el bolsillo!. No sabemos si Castaño, candidato socialista, tendrá el corazón tan inundado por la cancioncilla que entone el “mea culpa” y pida perdón públicamente renunciando a su mano atizadora. El caso es que podemos asistir a una estomagante campaña electoral con los candidatos del PSOE y del PP "cogiditos de la mano" y dando la espalda a las otras dos formaciones políticas. Lo que muchos nos preguntamos es a qué intenciones responde esta “castaña estrategia”, pero queda claro que el candidato socialista busca algo con este repentino cambio de opinión sobre un alcalde que tiene cinco imputaciones judiciales. Lo más novedoso es que en esta ocasión ha sido el propio Tamayo el que ha salido a la palestra pública para contestar al socialista. Al menos nos hemos librado de ver de nuevo a la concejala de”potroloco” (ya sabemos que eso de agricultura y ganadería no le gusta, asi es que ¡hale!, cambiémosle la “denominación de orígen”.

viernes, 27 de abril de 2007

Cosas del corazón

En los últimos días parece que el corazón se remueve con esto de la primavera. A dos amigos míos les ha traicionado el músculo vital y les ha avisado de que "no somos nada". Las cosas del corazón tienen dos vertientes diferenciadas; aquella que te dice "puedes morir" y aquella que te advierte "puedes morir...de amor". Mis últimas andanzas en este terreno son frustrantes. ¿Qué hay más importante que el amor?. Por más que me pese, he perdido los ojos, los besos, los labios, las miradas de aquella que pasó fugazmente por mi vida. Así es que, el corazón nos avisa, nos advierte, nos destruye o nos apercibe de que los sentimientos están sujetos a un hilo fino que al romperse te convierte en un cadaver, vivo o definitivamente muerto, pero un cadáver a fin de cuentas.

miércoles, 25 de abril de 2007

Inauguraciones

En 2005 la Junta de Andalucía aprobó la Ley Reguladora de la Actividad Publicitaria de las Administraciones Públicas en virtud de la cual quedaban prohibidas en la comunidad, actos como las 'primeras piedras', inauguraciones, presentaciones y aperturas, esto es, todo tipo de actividad realizada por las administraciones que revista tintes electoralistas. Esta ley en ocasiones ha sido utilizada por el PP para denunciar su incumplimiento. Lo que resulta curioso es que ese nivel de ética electoral no se lo apliquen nuestros concejales de gobierno que inician, con la apertura de la piscina cubierta, una serie de actos con tintes claramente electoralistas.¿O por qué creen que se trabaja en el Convento a marchas forzadas?. Por cierto, un último apunte. La piscina cubierta no tiene adjudicado el mobiliario necesario para su funcionamiento. Esta cuestión se debatirá el próximo martes en el Pleno del Ayuntamiento, pero no es óbice para que el jueves todos los “patitos vayan a nadar”.

Con la venia

venia.


(Del lat. venĭa).


1. f. Perdón o remisión de la ofensa o culpa.

2. f. Licencia o permiso pedido para ejecutar algo.

3. f. Inclinación que se hace con la cabeza, saludando cortésmente a alguien.



No sé bien con cual quedarme de las tres acepciones que la RAE de la Lengua dicta para el uso de la palabra. El caso es que en el pasado Pleno, la Oposición abandonó el pleno alegando “tomadura de pelo” al convocarse el mismo en miércoles santo con tan solo unos días -encima festivos- para revisar miles de folios, sin diligenciar ni foliar, como es costumbre, mala costumbre. D. Antonio (Has-Tamayo) montó una vez más en colera - pérmitaseme el gabachismo – y advirtió al concejal de IU que no podía marcharse del pleno sin su permiso. No sabemos si lo que pretendía nuestro alcalde era que el edil de la coalición de izquierdas se inclinara ante su Excelencia, con cortesía, por supuesto, si solamente solicitara permiso o si, encima de todo, tuviera que pedir perdón por no se sabe qué culpa. Lo que me se me ocurre es si quizás nuestro alcalde, dentro de unos meses, si la justicia obra en consecuencia, se pondrá delante de los ciesanos y ciezanas diciendo eso de...”Con la venia...”. Claro está, aplicándose la primera definición: perdón o remisión de la ofensa o culpa

Leyes de Murphy

Hace unos días me dió por “eso” de internet ya que tenía que documentar un trabajo. Por cuestiones del azhar topé con las Leyes de Murphy y me detuve un rato a leerlas. Conforme progresaba en la larga lista de corolarios y replicas de otros ingeniosos autores, me iba dando cuenta de que muchos de los principios allí expuestos eran aplicables a la situación política local. A saber. Siempre es más fácil hacerlo de la forma más difícil : verbigracia, el Plan General de Ordenación Municipal, sin aprobar aún con la mayoría ansoluta del PP. Sigo. Todo lo que empieza bien, acaba mal. Todo lo que empieza mal, acaba peor. : que se lo digan a D. Antonio Tamayo que de la alegría de hace cuatro años ha pasado a la tristeza actual acorralado en los pasillos de la justicia. Venga, más. Si una serie de sucesos puede salir mal, saldrá mal en la peor secuencia posible. : bueno, esto me recuerda al desastre de las obras de la calle San Sebastían, la calle de los pilones reacios a quedarse en su sitio; cada día hay que echarle un pegote de cemento a los que se despegan. Otra, otra. Nada es tan malo nunca como para que no pueda empeorar : “¡joder, la que se nos viene encima!” pensará el gobierno municipal ante las diligencias previas abiertas y por abrir por parte de la fiscalía. Venga, va, la última. Ésta para dar ánimos: Si se encuentra bien, no se preocupe. Se le pasará . O sea que tranquilo, D.Antonio, que solo le queda (Has)Tamayo.

Oiga...policía...

No me negarán que este pueblo tiene sus particularidades (como todos, supongo). El sábado me entregué en cuerpo y alma al concierto “Por una vivienda digna” de los chicos y chicas de La Empedrá. La cosa iba bien hasta que a las 12 y media apareció la policía municipal diciendo que la centralita se caía de vecinos protesando por el “ruido” del concierto. Así que hubo que terminar a la una. No sé que pasa pero todos los conciertos, festivales de cine y demás actividades del Club Atalaya terminan igual, con los municipales en la puerta. Eso si, si Los del Río están con su “macarena” en la Plaza de España hasta las 2, no hay problemas y no digamos si las procesiones de Semana Santa entran a la Casa de los Santos a eso de las 3 de la mañana, banda de música tras banda de música y tambor tras tambor. Supongo que no a todos nos gusta lo mismo, pero...¿qué haría la policía municipal si un viernes santo la centralita se cayera por las llamadas de los que no nos gustan los desfiles procesionales?. Se imaginan: “oiga, policía....mire que por mi calle no hacen nada más que pasar unos tios con la cara tapada que parecen del KKK, y esculturas acompañadas por una ruidosa y molesta banda de música o por trompetas que encima desafinan y yo mañana trabajo y me levanto a las seis”. Si hubiera un poco más de respeto por lo que no es necesariamente mayoritario, pero necesariamente necesario, quizá este pueblo tendría alguna particularidad menos. De los baretos ilegales y sin licencia de apertura que sábado tras sábado atruenan a los vecinos con la música hablamos otra semana. No se corte: si le molestan las procesiones, llame a la policía municipal. Ellos se encargan.

La Ley (Chiti Chiti) Bang Bang

Gritaba Santiago Auserón aquello de “la ley, bang, bang, la ley...” en aquel mítico “la ley del desierto, le ley del mar” de Radio Futura. Chiti-Chiti-Bang-Bang la llaman los deslenguados del Club Atalaya. La ley, Chiti, bang bang, la aplican los jueces. La concejala de mamporrería, ganadaría y agricultura vuelve a salir a la arena pública declarando, al respecto del auto que anuncia el sobreseimiento del cacareado pirateo informático, que “iu haya cubierto o encubierto su actuación poniendo como coartada al PSOE”. ¿Encubierto su actuación?. ¿Quizás no le ha quedado clara a esta concejal la resolución del auto?. ¿Se refiere con esa frase a que la actuación (el pirateo) ha sido encubierta con lo que realmente sucedió?. ¿Pretende insinuar que realmente se pirateó el ordenador de un funcionario del ayuntamiento?. La ley, bang bang, la ley, Chiti, la aplican los jueces. Ya no sólo se cuestiona una denuncia del Fiscal Jefe, sino que tampoco vale el dictado de un juez. La LEY, bang-bang. Chiti

El Horno

Quiénes frecuentamos de paso el Camino de Murcia hemos podido contemplar durante días la presencia en la acera de un horno de microondas sin que nadie, sobre todo a los que les corresponde, hicieran algo por llevarselo. Desde luego no me negarán que la estampa es curiosa (o indignante, según el día). Pensaba yo si el horno en cuestión no sería una señal, un rastro dejado por el azar que nos diera de forma críptica algunas claves de lo que ocurre en nuestras calles. Decidí recurrir al refranero, sabia lista de consejos y dichos de tradición oral que quizás pudiera aclararme el enigma. Veamos. El horno y la vieja, por la boca se calientan.; hombre, viejos no sé, pero calentarse las bocas es algo habitual por estos lares; No por nacer en un horno, un gato es pan.; eso ni que lo digas, es más añado, ni por estar en un horno te sientes moribundo, ni pan, ni gato, ni encerrado ni encarcelado;Desde los tiempos de adán, unos calientan el horno y otros se comen el pan; jolín, trepas y pendencieros lo hacen habitualmente o si no que se lo pregunten a algún partido político que dirime su futuro en estos días inciertos; El que tiene la cabeza de manteca no debe acercarse al horno.; es curioso como no suelo cruzarme con algunos concejales del gobierno por el Camino de Murcia....¿huirán del horno?, ¿conocerán el refrán?.No calientes horno para que cueza otro.; los afanados y guerrilleros militantes de IU deberían aplicarse el cuento con éste, ¿o no?.Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.; mira tu por donde con estos días ventosos, quizás el horno hasta hubiera cumplido su misión; No está el horno para bollos. Definitivamente, me quedo con este. Y usted, querido lector, seguramente convendrá conmigo en que es el más acertado. Hemos desencriptado la señal. Verdaderamente la cosa está pero que muy jodida -para unos más que para otros-.

Amenazas

Vivimos en la era de la crispación. Supongo que todos, unos y otros, crispantes, crispados, sinverguenzas, pendejos, perplejos, anónimos autómatas, perdularios, pasotas, inhibidos, estoicos, luchadores, escépticos y cualquier clase de humano estamos más o menos de acuerdo que vivimos tiempos convulsos. La violencia tiene muchas caras, pero la más velada, la más sutil, la menos evidente es la amenaza. Hay quienes se parapetan en un papel semanal para "advertir" (una vez más, y van....) que serán señalados con el dedo, con nombres y apellidos, aquellos que levanten la voz en señal de protesta -que no significa ni amedrantamiento ni amenaza ni tan siquiera advertencia-. Tampoco diferirán mucho conmigo todas las tribus antes mencionadas que hay quiénes llevan dentro mucha más violencia, a veces contenida, de la que otros estamos dispuestos a recibir. Tú me entiendes, ¿no?.

Perplejidad

Decía Forges en una entrevista en este mismo medio que “la perplejidad es un fenómeno absolutamente mediterráneo, que se incrementa con la edad del perplejante”. No sé hasta que punto es cuestión de edad, pero no creo que ese factor influya cuando dando un paseo embocamos la pertrecha calle San Sebastián. La primera impresión -de preplejidad, por supuesto- es que los pivotes, bolardos o como quiera que se llamen la suerte de pedruscos de tronco cónico que han colocado a modo de separación de la calzada y la acera, es que se trataba de una especie de homenaje a los nazarenos de la Semana Santa, tal que así colocados en marcial hilera, como desfilando cualquier noche de la aburrida fiesta anual. La segunda reflexión, igualmente perpleja, es que con Don Antonio y su nuera -por lo visto, experta en arte urbano- hemos pasado a la edad de piedra, a la era del granito, viniendo con la inercia de los tiempos desde aquellos cercanos días de la edad de hierro de Paco López. ¿Recuerdan no?. No nos dejan más resquicio, ni los unos ni los otros, que la triste perplejidad. Como diría mi amigo, el mal gusto abunda.