miércoles, 25 de abril de 2007

No dimito

Pintan negros nubarrones a D.Antonio (Tamayo). Durante meses le hemos oído decir que las denuncias en las fiscalía quedarían en nada, que cuando el Fiscal Jefe le llamaba a declarar no tenía ningún temor porque sabía que todo se aclararía. De aquel discurso hemos pasado a oirlo a diario durante esta semana diciendo que todo es una trama orquestada para evitar que vuelva a ser alcalde de este municipio. D. Antonio ha pasado a ser en cuatro años el candidato-buena persona que obtuvo 13 concejales a ser el único alcalde de la democracia en Cieza imputado por un delito (uno de momento) de prevaricación. Miren ustedes que ha hecho bueno hasta el pobre Paco López que tantos disgustos le dieron los votantes en las urnas. Pensabamos que aquel alcalde “cabezón” como a el le gustaba autodenominarse había logrado la salida menos digna de la política hasta que D. Antonio nos ha demostrado que en este aspecto existe el “todavía más”.

Derecho a ser feliz.

Iniciativa per Catalunya-Els Vers incluyó en su programa electoral un apartado que aparentemente queda fuera de la palabrería política a la que nos tienen acostumbrados en época electoral la mayor parte de los partidos. Se trata de incluir en los derechos fundamentales del ser humano el de ser feliz. Algunos pensarán que la propuesta puede ser ambigua porque no todos somos felices de la misma manera. Pero nadie negará que la propuesta es, cuanto menos, nada habitual. La persecución de la utopía debe ir aparejada a la consecución de la felicidad, del reconocimiento de que los humanos podamos ser felices, implicando con ello el respeto, la dignidad, la tolerancia, la empatía, la solidaridad....Yo también quiero reivindicar mi derecho a ser feliz. Y que sirva como propuesta ahora que las elecciones se acercan. Me viene ahora a la cabeza aquella canción de Silvio Rodríguez: “soy feliz/soy un hombre feliz/ y quiero que me perdonen/ por este dia/ los muertos de mi felicidad...”

El zapato

Recuerdo la imagen de Xose Manuel Beiras, el histórico dirigente del Bloque Nacionalista Galego, dando golpes con su zapato en el escaño del parlamento de Galizia porque D. Manuel Fraga había propuesto una reforma del reglamento de la cámara autónomica por el que el derecho a replica quedaba prácticamente anulado. Beiras en aquel momento mostró su descontento a zapatazo limpio ya que parece increíble que en democracia se niegue la posibilidad de exponer las posturas políticas de cada grupo en los foros pertinenetes. Quizá el concejal de IU, José María Rodríguez debió sacar su zapato y golpear el escaño ante la arbitrariedad del alcalde presidente del Pleno Municipal cuando, de forma autoritaria, con gritos, imponiendo su criterio por encima de todo, en definitiva, haciendo uso extremo del poder que su cargo le otorga, impidió que el concejal de IU cerrara el turno de intervenciones defendiendo la enmieda que proponía a una moción del PP sobre el terrorismo. ¿Qué clase de desquicio mueve la química de nuestro alcalde, el de todos, que impide que la voz suene en el foro por excelencia de la democracia local?.

Aunque les pese

He leído algunos comentarios de la tribuna del lector que resultan chocantes pero bastante habituales entre los que estaban acostumbrados a que en este pueblo solo se oyera la voz de quienes ostentan el poder a través de sus medios afines. Este semanario ha crecido, cumple un año y aunque les pese a muchos, sigue ahí, con cimientos firmes y paso constante, ofreciendo otro punto de vista sobre lo que ocurre y no ocurre (pero acontece calladamente). Ha crecido con el esfuerzo de muchos, con la aportación desinterersada de quienes colaboramos, traspasando las fronteras hacia el norte y hacia el sur proyectando una realidad para que otros la conozcan aunque en ocasiones les horrorice. Más de cincuenta semanas y centenares de miles de lectores han hecho que algunos ya prediquen el desprestigio....¿por qué molesta tanto a algunos enciezadigital?. Una pregunta para la reflexión. Una respuesta bastante clara, ¿o no?.

Tamayo en crisis

Hemos asistido esta semana a la soflama tabernaria de Tamayo ante los microfonos de la prensa secundada por la histeria sobrehormonada de la Concejal mamporrera Maria José García. Resulta curioso como se utiliza la crueldad para acusar de cruel al otro, es decir a quién lleva años dedicado a la política sin beneficio material alguno, en muchas ocasiones sin que nadie le reconozca el mérito y la dedicación. Me refiero a Manuel Martínez contra quien Tamayo, totalmente perdido, en crisis neuronal y preso de la ira, ha dedicado palabras que no corresponden a una persona que ostenta un cargo como el de alcalde de un municipio para el que una vez más, ha demostrado no estar a la altura. Se lo perdonamos porque sabemos que los nervios no respetan a las instituciones.

Dulces amargos

“Llega la Navidad con sabor a mazapán”... diría la cancioncilla del anuncio. Así entre dulces, cuyas recetas pueden descargar de este mismo semanario, los ciezanos y ciezanas nos preparamos para afrontar unas fiestas más, esta vez sin moros, ni cristianos, ni estridentes artistas en la Plaza de España sirviendo de escaparate a la feria del melocotón sin melocotones. Es tiempo de deseos, de buenas palabras para todos y no voy a ser tan desagradable para desentonar lanzando un abarrunto. Así es que espero que la Misa de Gallo, los telemaratones, la contemplación de los bonitos belenes ciezanos, los turrones y dulces de navidad ... ayuden a tragarse las uvas a nuestros munícipes, con dulzor, sin demasiadas asperezas, para que en esos momentos mágicos de amor y fraternidad olviden que cada granito de uva bien pudiera ser un expediente de la fiscalía. Qué alguien pueda tener esas tragaderas es algo que no podemos concebir en estas señaladas fechas.

Prisas

Resulta curioso como cada año, a meses de que nos llamen a votar
aunque sea por primera vez como es mi caso, el recorrer las calles de Cieza resulta un tormento con tanta maquinaria y obras: que si la “operación negro” (por cierto, podrían haber buscado otro nombre más acertado), que si las remodelaciones de las calles del casco antiguo...De repente parece que el tiempo atropella a quienes dirigen el ayuntamiento, entran las prisas y la desesperación parece ser el motor del trabajo político. Mientras, las luces de Navidad y adornos iluminan calles en obras creando un paradójico contraste. Y así, en poco, veremos cambiar la maquinaria de obras por la maquinaria de inauguraciones y teatralidades que intentará convencernos de que es infinitamente mejor una calle asfaltada chapuceramente que mil condenas en los juzgados. Creerán que somos tontos, o ¿si?.

Miedo

No hay nada más opuesto a la democracia que el miedo. Es común oir eso de “en el pueblo nos conocemos todos” para bien o para mal. Lo que es cierto es que esta semana he podido constatar de primera mano que hay ciudadanos de esta Letal Villa de Cieza que viven situaciones de verdadero temor. Temor porque les vean hablando con tal o cual persona con claras afinidades políticas. Temor a las represalias que determinados poderes fácticos puedan tomar contra ellas. Temor porque su situación laboral es precaria y de un plumazo puede verse en la calle por el simple hecho de que “en el pueblo nos conocemos todos” y te hemos visto con....También he podido comprobar como existe la figura del sicario, ese al que de pequeños llamabamos chivato, el pelota del curso que señala con el dedo para salvar su culo o ganar prebendas del poderoso. Es el mismo modelo de persona que antaño señalaba a los rojos para que la justicia sumarísima del franquismo actuara. Es el mismo miedo, el temor, la ansiedad de ir por la calle mirando hacia atrás “por si me ven contigo”. Así es que algunos han llegado a decir: “si no te saludo por la calle no es por descortesía, sino para no perjudicarte”. Luego a algunos se les llena la boca de palabrería democrática y tenemos que aguantarnos los vómitos y las arcadas.

"Espe" no llega a final de mes

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, confiesa en su último libro que con 8000 € de sueldo le cuesta llegar a final de mes y que no tener pagas extras la lleva mártir. Lo que más me irrita de esta “derecha liberal” es su inoportunismo, su no saber estar en cada momento y en cada situación. Recordemos esas palabras en perfecto mexicano de José María Aznar junto a su amigo Bush; sin duda esa actitud a muchos nos sonrrojó pero él, ellos-todos, la justificaban dado el momento protocolario. No menos llamativo fue aquel vestido amarillo que Ana Botella lucía, entre tanta negrura y tanto dolor, el día que se tributó homenaje a las victimas del 11 M. Ellos son así. No tienen empacho ni respeto, ni tan siquiera prudencia. A Esperanza Aguirre le debe importar bien poco que aquellos que tienen un trabajo en precario y una hipoteca a cuarenta años lean eso de “no llego a final de mes con 8000€”. Olvidemos a los pensionistas. Solo nos quedaría por ver que la señora Presidenta solicitara alguna ayuda a la comunidad que gestiona para poder sobrellevar su angustiada vida de ciudadana de “clase media”. Solo por prudencia, “Espe”, tápate la boca de vez en cuando o en este caso, reprime tus ansias de escritora insipirada por tu autora favorita Sara Mago.

Perdones y responsabilidades

La confesión cristiana de nuestros dirigentes municipales ha tenido dos efectos curiosos esta semana: de un lado hemos asistido a como el concepto de solidaridad ha sido usurpado y transmutado por el más tradicional de la ahora denominada derecha liberal: la caridad cristiana. Digo esto porque han pretendido obsequiar a los niños más pobres de la localidad con un insulto en forma de pack-chino de material escolar que por valor de 2 € permite que un miembro de la familia pueda echar la quiniela esa semana; de otro lado, hemos visto que con arrpentimiento cristiano, el Alcalde, el cachorro catequista y la modelo en óptica y relojería, la Concejala de Educación, han entonado un "mea culpa" que pretende que el dios-pueblo perdone. Descartada la posibilidad de ser condenados a la hoguera de los justos, queda una penitencia que en forma de dimisión, eso sí, arrepentida, la Concejala debería cumplir para bien de la educación en nuestra localidad. A veces se olvida que las instituciones no han de ser necesariamente religiosamente confesionales y que el arrepentimiento y el perdón no eximen de la responsabilidad política.